Cómo batir el cuenco perfecto de matcha
Empieza por el cuenco
Calienta tu chawan con agua caliente y sécalo con un paño. El cuenco debe sentirse como una pequeña luna en tus manos: cálido, quieto, listo.
Mide el polvo
Una cucharada de matcha ceremonial, unos dos gramos. Tamízalo por un colador fino para que no sobreviva ningún grumo. Un cuenco suave empieza con un polvo suave.
Vierte el agua
El agua importa más de lo que la mayoría cree. Usa agua a 80°C — recién retirada del hervor — y vierte unos 60 ml. Demasiado caliente, y el matcha se vuelve amargo; demasiado fría, y nunca se abre del todo.
Bate
Sujeta el chasen con suavidad y bate en un movimiento en “M”, no en círculo. En veinte segundos la superficie se convierte en una espuma fina de color jade. Detente antes de que espume como jabón.
Bebe despacio
Bebe de inmediato, de una sola vez. El matcha es una pausa, no una tarea. Gira el cuenco, da tres sorbos lentos y siente cómo se asienta la calma.